“La vida no es una cuestión de hitos, sino de momentos” -Rose Kennedy

Sabes perfectamente a lo que nos referimos, sé que lo sabes. Hablamos de esos segundos aparentemente insignificantes que te hicieron sonreír o incluso llorar. Estos pequeños momentos de la vida son precisamente los que realmente nos emocionan y conmueven.

Tu madre dijo que era un pequeño gas, pero tú tienes claro que tu pequeño te miró y sonrió cuando apenas tenía unos pocos días de vida. 

Su primera sonrisa es algo que nunca olvidarás. Es capaz de llamar tu atención, sabe perfectamente cómo hacer para que le hagas caso. Sonríes y tu bebé te sonríe de vuelta. Se trata de un modo de comunicación básico y un momento en la vida que no se puede dejar escapar.

Los dos primeros años están llenos de “primeras veces”, hitos que debes guardar para siempre. Antes de que te des cuenta, tu pequeño comenzará a mostrar su propia personalidad, comenzando así a cambiar el mundo que le rodea.

Las habilidades de comunicación crecen a pasos agigantados durante los primeros 24 meses de vida. Los breves sonidos se convierte en balbuceo y de pronto, el balbuceo tiene entonación, ¡es asombroso! Lo esperas con entusiasmo, con impaciencia y entonces un día llega; la primera palabra de tu hijo. Aprender a hablar no es tarea fácil, es un proceso largo en el que tu pequeño se embarcará. Su cerebro trabajará a una velocidad asombrosa clasificando todos los sonidos que le rodean. Primero vendrá el lenguaje receptivo, comenzará a asociar palabras y objetos y los sonidos empezarán a tomar significado. Después vendrán las habilidades expresivas del lenguaje, ¡que empiece la fiesta! En un abrir y cerrar de ojos, será capaz de hablar y esto no ha hecho mas que empezar. Gatear, caminar, escalar, ¿dónde se fue el tiempo?

Intentas llegar a todo, tanto a los desafíos profesionales, como a cuidar del pequeño ser humano que crece poco a poco ante tus ojos. Entre los dos y cinco años te asombrarás con la velocidad en la que tu hijo crece; los cambios físicos, sociales y emocionales sucederán uno tras otro. Notarás que tu niño de pronto pesa alrededor dos kilos y ha crecido 6 centímetros desde la última vez. 

Y de repente, el desarrollo cognitivo comienza a prevalecer, ¡qué divertido es oírlos contar hasta diez o recitar el alfabeto! Además, a medida que las habilidades sensoriales de tu niño evolucionan, tu casa se llenará de dibujos llenos de colores y de monigotes. Este tipo de cosas son las que tú jamás olvidarás, pero que tristemente, ellos nunca recordarán.

Los primeros recuerdos son esporádicos. El cerebro de un niño está continuamente desarrollándose y simplemente no tiene la capacidad de almacenar todo. Los primeros recuerdos comienzan a los cuatro años debido a un fenómeno llamado “amnesia infantil”. Se trata de un fenómeno que hace referencia a la incapacidad de recordar los acontecimientos de los primeros años de vida.

Eres el principal responsable de guardar todos estos momentos que hacen de tu hijo quien es hoy en día y probablemente quién será en el futuro.

Existen diferentes maneras de capturar estos momentos y  StepsLife es una de ellas; nuestra app te ayudará a guardar todos estos momentos especiales de la vida de tu hijo para que algún día, cuando sea más mayor, sea capaz de revivirlos.

 

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